Por supuesto: las bodas íntimas y las pedidas de mano son de nuestras sesiones favoritas para capturar. Muchas parejas eligen Costa Rica específicamente como una alternativa íntima y relajada a una boda grande, y adaptamos estas sesiones para que se sientan personales, no montadas.

Para bodas íntimas, normalmente recomendamos una playa tranquila al amanecer o al atardecer, un jardín privado o un mirador escénico cerca de Jacó, Los Sueños o Manuel Antonio: lugares que no requieren permisos especiales para un grupo pequeño. Las sesiones suelen durar 1–2 horas y pueden incluir solo a la pareja, un oficiante y un par de testigos.

Para pedidas de mano, trabajamos contigo con anticipación para explorar una ubicación y un horario que mantengan el momento como sorpresa, y luego fotografiamos discretamente desde la distancia para que se sienta natural y no posado.

Escríbenos y cuéntanos qué tienes en mente: con gusto te ayudamos a planear la logística, además de la fotografía.